Olvidaste renovar tu dominio: cómo evitar que esto ocurra
Un dominio olvidado puede dejar tu web y tu correo fuera de línea en menos de 24 horas. Con unos pocos acuerdos sencillos puedes evitar que esto le pase a tu empresa.
El escenario es más habitual de lo que crees: un lunes por la mañana recibes una llamada de un cliente. Tu web no funciona, el correo no llega y nadie sabe por qué. Quince minutos después resulta que la causa es de lo más banal: tu dominio ha caducado. La factura fue a una dirección de correo antigua, o la tarjeta de crédito con la que se hacía el cargo automático había sido sustituida. Sin drama, sin hackeo, simplemente un descuido administrativo. Pero estás fuera de línea.
Para una pyme sin departamento de IT propio, este es un problema clásico de «nadie se hace cargo». El responsable de marketing piensa que el desarrollador web lo gestiona, el desarrollador cree que el contable vigila la factura, y el contable ni sabe que existe un registro de dominio. En este artículo repasamos qué es lo que falla exactamente y cómo puedes solucionarlo en media hora.
Por qué un dominio caducado es peor de lo que parece
Un nombre de dominio no es simplemente una dirección de internet. Es también la base de tus direcciones de correo, tus registros SPF/DKIM/DMARC y, con frecuencia, de sistemas internos que funcionan a través de un subdominio (como vpn.tuempresa.es o portal.tuempresa.es). Cuando el dominio caduca, ocurre lo siguiente:
- Días 1-30 (periodo de gracia): la web está fuera de línea y el correo rebota. Aún puedes renovar al precio habitual.
- Días 30-60 (periodo de redención): todavía se puede renovar, pero con un recargo considerable (normalmente entre 80 y 200 € extra).
- A partir de los 60-90 días: el dominio queda liberado. Cualquiera puede registrarlo. Los «domain snipers» y la competencia están activamente al acecho.
Esto último no es teoría. Hay empresas que rastrean a diario listas de dominios caducados en busca de nombres con historial. ¿Puedes recuperar tu propio dominio? A veces sí, a veces no, y casi nunca sin costes legales.
Los tres momentos en que las cosas salen mal
En la práctica, vemos tres patrones recurrentes en clientes pyme:
- El desarrollador web ha desaparecido. El dominio está a nombre de un freelance que ya no está disponible o de una agencia que fue absorbida. La factura llega a una dirección de correo que nadie lee.
- La tarjeta de crédito ha caducado. La renovación automática falla, los avisos se envían al contacto de registro, pero esa dirección lleva años a nombre de un exempleado.
- El titular es otra persona. El dominio está formalmente a nombre de un exsocio, un familiar o incluso el propio desarrollador. En caso de conflicto, no tienes nada a lo que aferrarte.
Qué puedes comprobar hoy mismo (15 minutos)
Hazte un café y repasa esta lista. No necesitas conocimientos técnicos.
1. ¿Quién es el titular de tu dominio?
Inicia sesión en tu registrador de dominios (por ejemplo TransIP, Versio, Mijndomein, o uno internacional como GoDaddy). Comprueba quién figura como titular o registrante. Debe ser tu empresa, con el número de registro mercantil correcto. No el desarrollador web, no un nombre personal.
2. ¿Qué dirección de correo recibe los avisos de renovación?
Este es el punto crítico. Muchos registradores envían los avisos al contacto administrativo. ¿Sigue ahí la dirección de un excompañero? ¿O una cuenta de Gmail que nadie consulta? Configura una bandeja de correo compartida, como administracion@tuempresa.es, para que no dependa de una sola persona.
3. ¿Cuál es la fecha de caducidad?
Anótala. Ponla en el calendario compartido con un recordatorio 60 días antes y otro 14 días antes. No solo uno: si coincide con una semana de vacaciones, podrías pasarlo por alto igualmente.
4. Renueva de inmediato por varios años
La mayoría de los registradores permiten renovar con 5 o 10 años de antelación. El coste adicional es reducido (unos pocos euros al año por un .es) y eliminas el problema de raíz durante años. Para tu dominio principal, esto es un seguro barato.
5. Haz un inventario de todos tus dominios
Muchas empresas tienen más dominios de los que creen: variantes con errores ortográficos, un nombre de producto antiguo, versiones .com y .eu. Ponlos todos en una lista con la fecha de caducidad y el registrador. Si nunca lo has hecho, te sorprenderá lo que encuentras.
Conviértelo en un proceso recurrente, no en una heroicidad
Hacer una limpieza puntual está bien, pero el año que viene todo volverá a estar desordenado. Acuerda quién dentro de tu empresa es el responsable del «expediente de dominios» y programa una revisión de una hora una vez al año —por ejemplo en enero—. Repasa entonces: ¿siguen siendo correctos los datos de registro?, ¿estamos recibiendo los correos?, ¿qué caduca este año?, ¿seguimos usando todos los dominios?
Esto pertenece a la misma categoría que tu copia de seguridad del sitio web y tu seguridad del correo: una higiene rutinaria y discreta que no notas cuando funciona, pero que te hace mucha falta cuando falla.
¿Y si tus registros DNS tienen configuraciones que no entiendes?
Abre los ajustes de DNS de tu registrador y verás una lista de registros: A, MX, TXT, CNAME. Estas son las instrucciones que determinan dónde se aloja tu web, adónde va tu correo y qué terceros pueden enviar correos en tu nombre (SPF, DKIM, DMARC). Haz una captura de pantalla y guárdala. Si alguna vez tienes problemas con tu proveedor de hosting o te cambias a otro, agradecerás mucho tener esa captura.
¿Quieres comprobar si una dirección IP específica corresponde a tu dominio, o ver adónde apuntan tus registros de correo? Para eso tenemos una sencilla herramienta de búsqueda de IP. Y si quieres que revisemos toda la higiene de dominios y correo de una vez, solicita nuestra revisión de dominio y sitio web y en un día sabrás exactamente dónde estás.
Volledige gids: Seguridad para pymes sin departamento de TI: ¿qué haces este trimestre?
Dit artikel is onderdeel van onze uitgebreide Security zonder IT-afdeling-gids. Lees de pillar voor het complete plaatje.
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